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martes, mayo 06, 2008

Uxmal fotos

Uxmal


Bueno, despues de dos meses perdida por ahi, regreso de nuevo. No hay muchas novedades, salvo que me fui de vacaciones en Semana Santa, viaje a el Estado de Yucatan.Sali de vacaciones sola por primer vez en mi vida.

Me perdi un tiempo del ciberespacio, planeando, reservando, investigando, luego, una semanita vacacionando, despues poniendome al dia en el trabajo y en la casa; despues me dieron trabajo extra, y despues... despues me gano la flojera.

Pero aqui estoy, como decia, viaje sola, crei que me iba a aburrir o que me iba a dar miedo, y la verdad, si me daba un poco de miedo cuando llegaba la hora de dormir, pero fuera de eso, me la pase muy requetebien, muy a gusto, haciendo lo que yo queria y cuando yo queria.

El primer lugar que visite se llama Uxmal, es zona de la cultura maya. Significa 3 veces erigida y me gusto bastante, conoci a un chico, platicamos un rato casi al final del tour, al ver el espectaculo de luz y sonido y durante el regreso a Merida, pero ni siquiera le di mi telefono, ni nada, fue nada mas alguien con quien convivir por un rato. En cierta forma es agradable platicar con alguien desconocido y que se quede desconocido para siempre :)

Uxmal me gusto mucho, no se si porque fui al atardecer, pero senti una tranquilidad muy padre, de el luz y sonido, yo pense que iba a haber personas representando algo, pero solo era una grabacion narrando historias de Uxmal, de principes y Dioses, con musica, y juegos de luces, aun asi, estar ahi, en la noche llena de estrellas, viendo lo que quedo de esa civilizacion, imaginando como fue, hizo que fuera algo muy bonito.

Es impresionante ver que nada estaba hecho al azar, todo tenia un porque y una razon de ser, el numero de las escaleras, el que determinado edificio estuviera hacia el norte, hacia el poniente, etc,. Que pena tan grande que los conquistadores hayan destruido la mayor parte de los vestigios de esta asombrosa civilizacion, y que la mayor parte de lo que se ha encontrado despues, haya ido a dar a paises extranjeros.

Una de las cosas que me llamo la atencion, es que en una zona (frente a la Piramide del Adivino (los nombres de los edificios fueron puestos por los espanoles y poco o nada tienen que ver con los nombres que debieron haber tenido)) si una persona aplaude, el eco en vez de ser un aplauso, es un sonido como el canto de un pajaro, me pregunto como hicieron para conseguir ese efecto. Otra cosa que me llamo la atencion es que le Piramide del Adivino o del Enano, es mas bien conica, yo nunca habia visto piramides redondas.

Puesto que aqui era dificil conseguir agua, de la cual dependian para sus siembras, el dios Chaac, dios de la lluvia se encuentra por todos lados, aunque tambien hay figuras de serpientes, jaguares y tortugas.

Bueno, les dejo algunas de las fotos que tome por alla para compartirles un poco de mis recuerdos. Saludos.

sábado, marzo 01, 2008

El punto acomodador (Paulo Coelho)

El punto acomodador


En uno de mis libros (El Zahir), procuro entender por qué todo el mundo tiene tanto miedo a cambiar. Cuando estaba en pleno proceso de escritura de este texto, cayó en mis manos una extraña entrevista a una mujer que acababa de lanzar un libro sobre -¿adivinan? – el amor.
El periodista le pregunta si la única manera de que el ser humano alcance la felicidad es encontrando a la persona amada. La mujer dice que no:
“El amor cambia, aunque nadie parece entenderlo. La idea de que el amor conduce a la felicidad es una invención moderna, de finales del siglo XVII. Partiendo de esto, aprendemos a creer que el amor debe durar para siempre, y que el matrimonio es el mejor lugar para disfrutarlo. En el pasado no se era tan optimista en lo que respecta a la longevidad de la pasión”.
“Romeo y Julieta no es una historia feliz: es una tragedia. En las últimas décadas ha crecido mucho la expectativa que se ha puesto en el matrimonio como camino para la realización personal. Y la decepción y la insatisfacción han crecido paralelamente”.
Según las prácticas mágicas de los hechiceros del norte de México, siempre hay un acontecimiento en nuestras vidas responsable porque hayamos dejado de progresar. Un trauma, una derrota especialmente amarga, una desilusión amorosa, incluso una victoria mal asimilada, pueden acobardarnos y detenernos. El hechicero, en su proceso de creciente unión con los poderes ocultos, tiene, antes de nada, que librarse de este “punto acomodador”, y para eso debe revisar toda su vida y descubrir dónde se produjo.
Cuando yo era pequeño me peleaba a menudo, y, como era el mayor del grupo, siempre era yo el que les pegaba a los otros chicos. Un día, un primo mío me dio una buena paliza, y a partir de entonces empecé a evitar los enfrentamientos físicos, puesto que me parecía que nunca más conseguiría ganar una pelea. Eso me hizo pasar varias veces por cobarde, al dejarme humillar en presencia de mis amigos o incluso de alguna novia. Hasta que un día, a los veintidós años, acabé metiéndome sin querer en una pelea en una discoteca de Río de Janeiro. Recibí de lo lindo, pero el “punto acomodador” desapareció. Hoy en día no peleo porque es una pésima manera de expresarse; no por culpa de la cobardía.
Durante dos años intenté aprender a tocar la guitarra: progresé mucho al principio, hasta que llegó un punto en el que no conseguí avanzar más – al descubrir que los otros aprendían más rápido que yo, me sentí mediocre, y tomé la decisión de no volver a pasar vergüenza, convenciéndome de que aquello ya no me interesaba. Lo mismo me pasó con el billar, el fútbol, el ciclismo: aprendía lo suficiente como para hacerlo todo razonablemente bien, pero llegaba un punto del que no conseguía pasar.
¿Por qué?
Porque, según lo que nos contaron, llega un determinado momento de nuestras vidas en el que “alcanzamos nuestro límite”. Ya no debemos cambiar más. Ya no conseguimos crecer más. Tanto la profesión como el amor alcanzaron su estadio ideal, y lo mejor es dejarlo todo como está. ¿No es verdad? La verdad es la siguiente: siempre podemos ir más lejos. Amar más, vivir más, arriesgar más.
Jamás la inmovilidad es la mejor de las soluciones. Porque todo a nuestro alrededor cambia (incluso el amor) y tenemos que seguir este ritmo.
Estoy casado hace veintiocho años con la misma persona, pero he cambiado de “mujer” (y ella ha cambiado de “marido”) varias veces a lo largo de nuestra relación. Si hubiéramos querido continuar como éramos en 1979, no creo que hubiésemos llegado tan lejos.